Capitulo 1
-Entonces dígame, ¿de qué van estos sueños suyos?-
Le dijo Gabe, su psicólogo, mientras revisaba en su libreta todos los avances
de las últimas semanas.
-Son sueños muy raros, verá. Yo voy caminando en la
calle y de pronto aparece un hombre. Este hombre es alto, apuesto, pero se
burla de mí, me grita. De pronto, un tigre aparece y lo asesina, y sigo
caminando. Vuelven a aparecer personas y tienen el mismo destino que la
primera. Verá usted que el último hombre aparece y se burla, pero el tigre no
ataca, sino aparece una persona y lo acuchilla. ¿Y usted que cree? ¿Estoy loco?
El doctor Gabe lo miró con cara muy seria, se tomo
varios segundos en pensar su respuesta al joven.-Yo lo que creo es que tu sueño
te recuerda a tu pasado, al momento de la muerte de tus padres, seguramente
eras los asesinos, pero no sabría decirte quién o qué es el ser que mata al último.
Tú mantente tranquilo, es solo un recordatorio de la muerte de tus padres.-
<<Pero los vengué, ¿Por qué me siguen los
asesinos entonces?>> pensó, pero
no respondió ni menciono nada, únicamente afirmó. Si supiera lo que había hecho,
tendría que tomar la consulta en una celda, lo cual no habría mucha diferencia más
que en la comida. <<Mientras tenga alimento, soy feliz>>.
Zack se mantuvo callado, mientras el psicólogo lo
analizaba con sus ojos. Sentía que lo estaba revisando como una máquina de
rayos X, pero aun así, no sudó ni se inmutó, tenía practica en ocultar
verdades.
-Entonces, Zack, ¿tienes algo más que ver conmigo? ¿Hay
algo en lo que tengas duda?
-Creo que no señor.
-Muy bien, porque la hora se ha acabado, te veré la
próxima semana.
Zack no podía llamar a nadie que lo llevara a su
casa, ni madres, primos, amigos, y su hermana solo tiene 15 años, faltarían unos 5 meses para que pudiera tocar
legalmente un volante, así que caminó a casa.
Uno se preguntaría que hacía en una casa propia sin
padres y ningún tutor que lo lleve o al menos lo ayude. La respuesta es simple,
dinero. Cuando los padres de Zack murieron, él y su hermana Cici fueron llevados
al Orfanato, dentro del cual vivieron durante 3 años. Dio la casualidad que en
el tercer año se casaron un par de famosos, de la cual, la mujer era infértil;
Ninguno de los dos quería hijos, pero vieron que la mejor forma de ganar fama,
y por ende, dinero, es adoptando un niño, así que fueron al Orfanato que les
quedaba más cerca. En el hospital conocieron a Cici, tenía apenas unos 10 años,
pero un carisma deseable por cualquiera excepto su hermano, así que esta pareja
se encariñó con ella y decidieron adoptarla. Pero el amor de Cici por su
hermano era tan grande que los convenció de adoptarlo a él también.
El resultado es que les dieron una casa, una mesada
suficiente para alimentos por un mes y medio, y además dinero extra para
algunos gustos, y todo a cambio de unas cuantas fotos. Claro, que la pareja ven
a Cici y a Zack una vez al mes, y pese al carácter cerrado y demasiado serio y
depresivo de Zack, sus tutores decidieron que debían tomar una terapia para
mejorar sus relaciones sociales.
<<Así que en resumen es por eso que nadie
puede recogerme, llevarme, prohibirme o algún trabajo que un ser paternal debería
hacer>> Pensó Zack.
Después de una hora y media de caminar, llegó a su
casa, un edificio de unos 5 netos de altura, pintura blanca con gris por fuera,
el pórtico era de madera oscura, y tenía 2 pisos, sin contar el sótano. Zack
metió su mano al bolsillo de su saco y sacó sus llaves, abrió la puerta, entró
a la casa e inmediatamente la cerró detrás de él, se guardó sus llaves al bolsillo y cruzó la
entrada hasta la puerta del sótano, entró y cerró la puerta con los 4 cerrojos
que este tiene ocultos únicamente por dentro. Entonces tronó su cuello y miró
al querido profesor Daniel, con sus dos brazos extendidos haciendo palana con
un fierro de metal, evitando todo movimiento del pobre profesor.
-¡Monstruo! Déjame salir…- Le gritó Daniel. Estaba
desesperado, como de costumbre lo están todos los hombres en aquella posición.-
Déjame ver a mis hijos, a mi esposa…- el hombre comenzó a llorar.
-Auuuuhhh… ¿quieres ver a tu familia? Pues verá ¡tendríamos
que ir caminando a la morgue, y para eso son mínimo 30 minutos!, lo que puedo
hacer es mandarte con ellos lo más pronto posible.- El profesor gritó, estaba
horrorizado por lo que le estaba diciendo Zack.
-¡Claro que no hiciste nada! ¡Son parloteos únicamente!
¡¡DEJAME IR!!
-¿Seguro que son parloteos? ¡Velo por ti mismo!-
gritó mientras agarraba su querida Michelle y se la lanzaba al hombro del
esclavizado, quedándose esta clavada en su hombro al tiempo que este gritaba de
dolor.- ¡MIRA EL PUTO MACHETE!- Daniel lo miró- ¿De quién es el anillo de ahí?
-De mi esposa…-Comenzó a llorar desesperadamente, y
después comenzó a gritar.- ¡AYUDA!... ¡AUXILIO!...
-¿Cuántas veces te tengo que explicar que las
puertas y ventanas están cerradas a prueba de ruido? Nadie puede oírte,
-¿Por qué haces esto?...
-Por dos razones, primera, por diversión…- Arrancó
a Michelle y macheteó su brazo hasta que este cayera.-y la segunda, por simple
rutina…
-Tu… Monstruo…- Dijo Daniel mientras miraba su
brazo perder sangre a chorros, ya no había fuerza en él para gritar, y en menos
de 5 segundos se comenzó a sentir mareado, así que cayó al suelo, con su brazo
derecho colgando desde arriba.-No eres… Humano… ¿Por… que?...- cayó muerto.
-Ya te lo dije, por simple rutina.
